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Por qué los usuarios deberían migrar de smartphones 2G a teléfonos inteligentes 4G

Considerando el total de la población mundial, unas 15,96 mil millones de personas tienen un smartphone en la actualidad, según la consultora Statista, y se espera que la cifra alcance los 18,25 mil millones en 2025. 

En América Latina, un informe de la GSMA Association de fines de 2021 indicó que en la región hay 450 millones de suscriptores móviles únicos. De ese total, el 12% todavía utiliza dispositivos con funciones 2G, lo que crea un desafío considerable para los operadores móviles de la región que buscan maximizar los ingresos a través de un mayor uso de 4G.

Si bien en Europa y Estados Unidos muchos operadores han apagado sus redes 2G, en Latinoamérica la situación es distinta ya que todos cuentan con usuarios que todavía tienen terminales aptas solo para esta tecnología, y esto es un obstáculo que  les impide avanzar. Así es como hay muy pocos operadores latinoamericanos que han logrado apagar las redes de legado.    

El problema

El uso generalizado y continuo de teléfonos con funciones 2G presenta una serie de grandes desafíos para los operadores. En primer lugar, porque los suscriptores de teléfonos básicos utilizan muchos menos datos y otros servicios asociados a los smartphones. Esta situación reduce significativamente el ingreso promedio por usuario (ARPU) para los operadores.

Aunque es clara la necesidad de una migración desde teléfonos inteligentes 2G a 4G, el desafío no es fácil de alcanzar por varias razones, en ellas, la falta de recursos económicos para acceder a uno de estos modelos.

Esta situación se complica ya que el costo de los smartphones está en constante aumento debido a la situación inflacionaria que ocurre en la mayor parte de la región. En este sentido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que los precios en la región seguirán altos, con una inflación de 12,1 % este año y de 8,7 % en 2023, una de las más elevadas en 25 años. 

Como resultado, muchos latinoamericanos no cuentan con los fondos suficientes para comprar un dispositivo nuevo, por lo que dependen del financiamiento externo para actualizar su teléfono móvil. Otro fenómeno es que también existe una importante parte de la población que está subancarizados o no bancarizada, por lo que no tienen acceso al crédito para acceder a un dispositivo 4G.

En concreto, el 73% de los adultos tenía cuentas en instituciones financieras de algún tipo en 2021, un incremento de 18 puntos porcentuales desde 2017, según la base de datos Global Findex 2021. Siguiendo a esta fuente, todavía hay un 27% de personas que necesitan avanzar en su proceso de inclusión financiera. 

La solución

Apagar redes antiguas tiene muchos beneficios para los operadores telefónicos, por ejemplo, con esta medida pueden lograr una reducción de costos operativos y aprovechar al máximo del espectro radioeléctrico. 

Si se quiere lograr una mayor migración de los teléfonos con funciones 2G a los teléfonos inteligentes 4G, tantos los operadores de telecomunicaciones, sus financiadores y las firmas de servicios financieros deben encontrar nuevas formas de superar el riesgo comercial que suponen los usuarios no bancarizados.

Uno de esos enfoques podría ser combinar la financiación de dispositivos y la introducción de subsidios para que el precio de compra de un teléfono inteligente 4G se mantenga a niveles razonables para las personas sin acceso a servicios bancarios.

A través de nuestro servicio de financiamiento de dispositivos, que es tan robusta como fácil de integrar en los smartphones, en Trustonic ayudamos tanto a los operadores móviles como a los comercios minoristas de Latinoamérica a facilitar la migración de usuarios 2G a 4G.

Nuestra solución es una forma nueva y segura de comercializar dispositivos. Esto se logra mediante el uso de una plataforma automatizada que alienta a los consumidores a tener mejores comportamientos de pago, reduciendo la morosidad y las deudas incobrables, por lo tanto reduce el riesgo comercial que implica transacciones con personas de bajos ingresos.

Lograr que un mayor número de usuarios tenga acceso a las redes 4G es posible, y las ventajas son concretas, no solo en la disminución de costos operativos y el aumento del ARPU, sino también en el aumento en el nivel de satisfacción de los suscriptores y en contar con un camino más allanado para continuar con la migración hacia las redes 5G.